sábado, 15 de octubre de 2011

NUNCA TE ARREPIENTAS DE NADA

Muchas o pocas oportunidades te serán dadas en esta vida; si tienes el suficiente valor entonces tómalas, pero sino crees en ti entonces déjalas. Solo recuerda algo muy importante: "Nunca te arrepientas de nada". Porque poco a poco descubrirás que tu corazón al igual que tu cerebro tendrán que tomar decisiones que posiblemente transformarán tu vida por completo para bien o para mal. Sonríe mientras camines, persigue tu luz interior.

jueves, 29 de septiembre de 2011

EL ENIGMA DE PENSAMIENTOS

En muchos momentos podemos estar en un enigma de pensamientos, en donde la verdad y la mentira se toman de la mano para confundirnos,  en donde el amor y el odio nos atormentan, causando herir a una persona significante en nuestras vidas, en ese estado mental lo que hacemos es alejarla, diciéndole cosas incoherentes e ignorando por completo sus sentimientos, teniendo como primer plano algo realmente insignificante como lo es el orgullo; después de reflexionar nuestros actos nos damos cuenta el error que hemos cometido, que  en algunas ocasiones es remediable pero lastimosamente en otras será muy tarde, siempre que nos dirijamos a ese ser querido debemos hacerlo con el total respeto que se merece por llenar un vacío en nuestras vidas; Valorar la amistad y el amor es algo primordial que debemos aplicar todos los días.

Rain

¡PAZ Y ARMONÍA!

Deja que tu cuerpo y mente sean bañados por la luz del amor, de la paz y de la armonía. La verdadera sanación es permitir que, por unos minutos todos los días, tu cuerpo y mente sean bañados por el alma en el amor, paz y armonía. Para esto, se concentra profundamente en estas cualidades, que ya existen en el alma. Después, se visualiza como una luz baña el cuerpo y la mente y se siente como el cuerpo lentamente reacciona de forma positiva. De esta manera, toda la tensión y el stress diario son eliminados y el alma se siente renovada, lista para otro día. 

SI BUSCAS EL VERDADERO AMOR... ♥

Quien busca el verdadero amor debe ser conciente de que no solo encontrará paz y placer, sino también lágrimas y penas. 
Si nos pasamos la vida buscando solo las dos primeras, haremos del amor algo superficial, basado no en el compartir de las almas, 
sino en el desahogo de los cuerpos, y finalmente solo obtendremos las dos últimas. 

CON TU CORAZÓN ...

En tu corazón, sabes perfectamente qué está bien y qué está mal. Sabes qué es lo que, en última instancia, te ayudará a progresar y qué te hará quedarte estancado donde estás. Aunque puedas ser muy bueno racionalizando en contra de una determinada verdad, ésta finalmente se hace evidente. Aunque algunos puedan ser muy hábiles intentando desorientarte, tú sabes muy bien qué es lo mejor para tu vida. Marcha de la mano con tu corazón. Escucha tu voz interior, esa que tiene el mayor de los sentidos y que, mirando retrospectivamente, casi siempre tiene razón. En un mundo en que el engaño es, demasiado a menudo, tan sólo una estrategia más, desarrolla la costumbre de descubrir la verdad con tu corazón y no tan sólo con tus ojos.
No importa quiénes quieran sacar partido de ello, el hecho es que quien ha conseguido llegar hasta donde ahora te encuentras eres tú. Y eres tú la persona mejor preparada para llevarte a ti mismo en la mejor dirección hacia el futuro. El valor de tu experiencia de vida no está sólo en tu mente. Está enclavada en tu corazón. Observa el mundo con todo lo bueno que tienes contigo, y podrás verlo con centelleante claridad.

FRENTE A LAS DIFICULTADES

Aunque el mundo a tu alrededor se presente difícil y complicado, debes entender que ser optimista no depende de circunstancias externas, sino de una actitud positiva frente a las dificultades. 
Busca siempre el lado positivo y la enseñanza valiosa detrás de cada evento difícil. Superarás el pesimismo y sus terribles efectos. El positivismo y el optimismo deben venir desde dentro de ti, 
precisamente para poder superar los conflictos exteriores. Piénsalo, vale la pena. 

ERRORES...

 Es absolutamente normal que cometamos errores, no debemos
auto castigarnos, ni dejar caer nuestra auto estima por el error
cometido. Los errores que normalmente cometemos son sólo señales de
que debemos mejorar, estudiar más, concentrarnos mejor, prestar más
atención; lo verdaderamente importante no es afligirnos ni
auto castigarnos, sino aceptar, aprender y corregir.